Mis Aventuras Como Empresario

Una breve autobiografía de Charles Denney

Aquí hay una breve historia de cómo descubrí los beneficios fantásticos de empezar y desarrollar mi propio negocio.

¿Listo? ¡Ya vamos! Desde que tenía 12 años, he estado poseído por el espíritu emprendedor y siempre estaba tratando de ganar unos pesitos con pequeños proyectos de negocios.

Cuando tenía 16 años, emprendí mi primer negocio. “The Dining Car“, una van especialmente diseñada para la preparación y venta de alimentos rápidos. Según la prensa, era “El carrito de hot dogs más elegante del mundo".

Debido a su diseño extraordinario y perros calientes "gastrónomos", mi primer negocio creado en Carolina del Norte generaba una renta a tiempo completo para mí, aunque solo recién había sacado mi licencia de conducir.

De hecho, este micronegocio era suficientemente exitoso para sostenerme a mí, a mi madre viuda y nuestro gato, hasta que vendí el negocio a una familia Colombiana en Miami, cuando tenía dieciocho años.

Después de vender mi primer negocio, decidí entrar al mundo laboral. Encontré un trabajo como vendedor de automóviles Ford, mientras asistía a clases nocturnas en un community college.

Así que trabajé en las ventas de carros y camiones por 3 años y compré mi primera casa en Miami cuando tenía 19 años. Aunque ganaba mucho dinero y pagaba muchos impuestos como empleado, el "fuego emprendedor" había comenzado a quemarse en mi estomago de nuevo.

No me gustaba tener un jefe creído diciéndome lo que podía hacer y no hacer con mi tiempo. Además, sabía que yo estaba enriqueciendo al dueño del automotriz, mientras trabajaba los 7 días de la semana para mantener mi estilo de vida que fue cada día más costoso.

El éxito empresarial puede ser como una espada de doble filo

En el año 1986, inicié una compañía de mantenimiento de propiedades a tiempo parcial y después de 6 meses renuncié a mi trabajo de ventas "bien pagado" a cambio de mi libertad y el potencial de controlar mi propio destino.

Finalmente, estaba libre para construir mi nuevo negocio y al cabo de un año, tenía tres empleados y mi pequeña empresa estaba creciendo como espuma de la cerveza.

En el sur de la Florida, había tanto potencial y demanda que no podía manejar el crecimiento del negocio solo, así que fusioné mi empresa con una compañía más grande y tomé un socio.

De pronto, nuestra compañía tenía 26 empleados y gozaba de un crecimiento fenomenal. Pero este tipo de crecimiento no controlado puede ser una maldición si uno no está preparado para manejarlo correctamente.

¿No sé si me comprendes?

Hay veces en que el éxito puede ser una bendición y al mismo tiempo una maldición. A pesar de estos desafíos, logramos controlar el crecimiento explosivo de nuestra compañía.

De esta experiencia, aprendí que es mejor desarrollar su negocio a un ritmo manejable y dejar que la empresa crezca en forma “casi” orgánica.

Después de dos años, vendí mi participación en el negocio a mi socio para cambiar el rumbo de mi vida. Hoy en día, la empresa sigue funcionando y mi ex-socio es uno de mis mejores amigos.

Era hora para hacer un cambio en mi vida

Después de casarme con una auxiliar de vuelo de Sudamérica, decidí cambiar mi vida radicalmente, así que dejé mi patria y me fui a vivir en Santiago de Chile.

En Chile, una empresa japonesa, Chori Co. Ltd, me contrató como gerente comercial internacional y de nuevo, me encontré en el mundo corporativo.

Descubrí que los japoneses eran “trabajólicos“ o sea eran adictos al trabajo. Aunque trabajaba 12 horas al día con ellos, estaba aprendiendo mucho en cuanto al marketing, la negociación y el comercio internacional.

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Además, viajé extensamente y gestioné negocios con empresas en países como la China, Corea del Sur, Japón, Malasia, Singapur, Francia, Italia, España así como Argentina, Brasil, Perú, Colombia, etc.

Por un par de años, gocé de la "tranquilidad relativa" de recibir un sueldo constante y no tener que cargar la responsabilidad de una nómina de pago grande, los gastos fijos y las cuentas por cobrar relacionados con ser dueño de negocio.

Sin embargo, el "fuego empresarial empezó a quemarme en mi estómago de nuevo". No me sentía satisfecho como "hombre de compañía" y no me agradó tener que depender de algún ejecutivo en Tokio que tenía el poder de decidir cuál sería mi sueldo o cuando podía tomar mis vacaciones.

Volví a reconocer que necesitaba estar en control de mis propios ingresos y destino económico, así que lancé un pequeño negocio basado en casa con un socio en que podía confiar, mi madre.

La demanda en el mercado chileno para los cursos de inglés era fuerte, debido a que los chilenos necesitaban aprender buen inglés para conseguir trabajos mejores y ganar sueldos más altos.

Es cierto, había encontrado un lago lleno de peces (clientes) hambrientos. Sólo tuve que usar el cebo correcto, para atraer y engancharlos.

Así pués, encontré un vacío en el mercado mal explotado y posicioné nuestra pequeña escuela de idiomas como "La única escuela en Santiago que ofrecía cursos de inglés americano dictados exclusivamente por profesores norteamericanos".

Entonces lancé mi línea y cebo al agua al colocar un anuncio pequeño y barato en un periódico local. El mismo día que salió el aviso, nuestro teléfono comenzó a sonar constantemente.

Nuestros alumnos chilenos vinieron al apartamento de mi madre para tomar las clases y trajeron a sus amigos y compañeros de trabajo con ellos. Después de poco tiempo, habíamos convertido cada sitio del apartamento en una sala de clase.

Después de 8 meses de esta locura, decidí renunciar a mi trabajo "seguro" con los japoneses para desarrollar nuestro negocio familiar a tiempo completo.

Entonces, encontré y arrendé una oficina en una ubicación excelente e inauguramos a New World "The American English Language Center".

Lanzé una campaña publicitaria estratégica diseñada especialmente para nuestro mercado objetivo, las personas que querían hablar inglés con la fluidez de un americano. Casi de inmediato, los teléfonos empezaron a sonar y sonar.

Más rápido de lo que podía imaginar, teníamos 12 instructores norteamericanos en la nómina de pago y una lista impresionante de clientes corporativos como Citibank, American Airlines, Lan Chile, Xerox, Ernst and Young, etc. 

Estas empresas multinacionales felizmente nos pagaron US $1.000 y más por un curso para enseñar a sus ejecutivos de habla hispana cómo hablar un inglés americano orientado a los negocios. En un plazo de sólo 2 años, había edificado una pequeña empresa exitosa, que me generaba ingresos de mas que US $100.000 dólares al año.

Es cierto, estaba ganando mucho dinero ¿Pero cuanto vale el dinero si uno no tiene el tiempo ni la energía para disfrutarlo con sus seres amados?

Yo trabajaba de 14 a 16 horas al día. Mi esposa y mis hijos tuvieron que visitarme en la oficina. Esa era la única manera de verme durante las horas del despertar. Intenté contratar alguien que podría hacer mi trabajo, pero no encontré a nadie.

Sin querer, había construido un negocio alrededor de mí que no podría funcionar sin mi presencia personal constante y no podía entrenar a alguien para ser yo y hacer un “clone” de mí no era una opción factible.

Mi energía y la de mi socio se estaba agotando rápidamente. Y aun peor, mi madre tenía problemas del corazón. Entonces, un día convinimos que era hora de vender nuestro negocio y volver a nuestra patria, los Estados Unidos.

Pero la venta del negocio no fue algo fácil. Aunque la empresa generaba altas ganancias, los compradores potenciales, mayormente chilenos, se dieron cuenta que no podrían duplicar nuestro éxito.

Ellos tenían razón, habíamos posicionado el negocio como "El Centro de Idiomas Americano" y vendíamos la ventaja de que éramos americanos que enseñábamos nuestra lengua materna.

Nuestros clientes desearon tratar con alguien de origen norteamericano como yo, pero no podíamos encontrar a un comprador americano, así que terminamos vendiendo el negocio a un grupo chileno por un cuarto del valor real del negocio.

Aunque solo recuperamos el dinero que invertimos en el negocio, estábamos felices de estar en nuestro país nuevamente.

Además, mi madre podía conseguir la mejor atención médica posible en un hospital americano.  Eso fue en el año 1997

Hoy en día, soy fundador y presidente de EmpresarioUSA.com una empresa dedicada al asesoramiento y entrenamiento de empresarios y microempresarios de habla hispana que quieren triunfar en los negocios y muliplicar sus ganancias al estilo americano por medio de un programa que se llama "Cómo Emprender Su Propio Negocio con Éxito" Oprime aquí para aprender más acerca de este exclusivo curso para emprendedores.

Además, asesoro a empresas que quieren comercializar sus productos o servicios al mercado hispano.

En junio del año 2000, yo también tuve cirugía de corazón abierto para reemplazar una válvula defectuosa.

Aunque tuve que enfrentar la muerte cara a cara, esa experiencia traumática cambió mi vida y mi forma de ser radicalmente. Me ayudó a comprender que aspectos de mi vida eran realmente importante para mí.

Me di cuenta que nuestro tiempo aquí en la tierra es limitado y que todo el dinero y éxito en el mundo no puedan comprar el tiempo y las experiencias que perdimos con nuestros hijos y otros seres amados.

Ahora estoy trabajando para vivir y no viviendo para trabajar

Con las experiencias que tuve como dueño de negocios convencionales, aprendí que operar un negocio desde la casa es la mejor manera de desarrollar una empresa sencilla, pero rentable y disfrutar mi vida también.

Cuando llevo mis hijos a la escuela, observo a los profesionales ambiciosos batallando el tránsito solo para tener un cheque constante y un puesto de prestigio.

Cada día doy gracias a dios que no tengo que vivir la misma existencia 9 a 5 que aquellos empleados toleran. En cambio, he diseñado mi negocio de acuerdo a mis prioridades en la vida y según mi punto de vista, ser padre es el trabajo más importante del mundo.

Tengo el tiempo para hacer ejercicio todos los días y ver a mis hijos cuando regresan a casa después del colegio. Además los llevo a la piscina y al cine por la tarde mientras que la otra gente está esclavizando en sus cubículos de oficina.

No sólo tengo más tiempo libre para disfrutar a mi familia, sino que tengo el lujo de trabajar en mis negocios e inversiones de una manera creativa y satisfactoria.

Lo cómico es que tengo más dinero para mi uso personal que tenía cuando operaba mis negocios convencionales aunque ellos generaron ingresos brutos mucho más altos.

Esto es porque mis gastos fijos son muy bajos debido a que trabajo desde mi casa. Por lo tanto, el margen de ganancia es muy alto.

También, he descubierto que no es cuánto dinero gano que es importante, sino cuánto dinero guardo en mis cuentas de ahorros y inversiones. Este tipo de filosofía le ayudará a cualquier persona a manifestar un nivel de abundancia significativo a largo plazo.

Mejor que todo, cada día puedo seguir mi pasión, que es ayudar a la gente que quiere ser empresarios exitosos a empezar y desarrollar negocios que mejoran, no solo la vidas de sus dueños, sino mejoran la calidad de vida de todo mundo.

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"Su tiempo es el recurso más valioso de su vida. Entonces, ¿en que esta invertiendo el suyo?" Charles H. Denney

"Regalale a un hombre un pescado y lo alimentara por un solo dia. Enseñalo a pescar y lo alimentara por toda la vida". Anónimo

"No se puede enseñar nada a una persona, sólo se la puede ayudar a econtrarlo dentro de sí misma." Anónimo

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"Si crees que la educación es costosa, prueba la ignorancia"